5 días en la Costa Vicentina

La costa Vicentina es una de las zonas más salvajes y vírgenes de Portugal. Abarca la costa suroeste del país, desde Porto Covo (en la región del Alentejo) hasta Burgau (en el Algarve).

Probablemente hayas oído hablar antes del Algarve, haciendo referencia a la zona turística de toda la costa sur de Portugal, pues la costa Vicentina es todo lo contrario.

Esta zona forma parte del Parque Natural del Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina, por lo que durante varios años se ha limitado el desarrollo urbano y conservado su estado casi virgen. 

Esta parte de Portugal es un ejemplo de ecoturismo, no encontrarás grandes hoteles, ciudades o centros comerciales, sino pequeñas casas o alojamientos de poca capacidad y que tratan de impactar lo menos posible en la naturaleza que los rodea.

Es una zona muy tranquila donde podrás relajarte, disfrutar de la naturaleza y productos locales, practicar surf o yoga y recorrer algunos tramos de la Ruta Vicentina.

Fui a principios de junio con dos amigas más y nos encantó. Si buscas el mismo plan huyendo de los destinos masificados, te lo recomiendo totalmente porque nos pareció brutal.

Así que, ¡te cuento mi viaje!

VUELOS

Para visitar la Costa Vicentina tienes fundamentalmente dos aeropuertos de entrada/salida, el de Lisboa y el de Faro.

Dependiendo del tiempo que dispongas (1 semana por ejemplo), sería buena idea entrar por una de las ciudades, visitar toda la costa y salir por la otra ciudad para aprovechar al máximo posible. Aquí podrías incluir Comporta, fuera de la costa Vicentina pero mismo estilo y más cercana a Lisboa.

Nosotras disponíamos únicamente de 5 días, por lo que decidimos simplificar y hacer ida y vuelta al aeropuerto de Faro.

Es el mismo aeropuerto al que se vuela para visitar la zona sur conocida del Algarve, solo que nosotras volamos ahí para alquilar el coche e ir directamente hasta nuestro alojamiento más lejano en Odeceixe a 1h y 40 aproximadamente.

Cogimos los vuelos con Ryanair y nos costó 106€ pp en los horarios que elegimos para aprovechar mejor de viernes a martes y pagando una maleta de cabina para las tres.

ALQUILER DE COCHE

Para visitar la Costa Vicentina es absolutamente indispensable que alquiles un coche. Es una zona bastante virgen, por lo que necesitarás el coche para poder moverte libremente por toda la costa.

Volamos a Faro, por lo que buscamos una empresa con la que alquilar un coche cercana a su aeropuerto.

Siempre intento huir de las grandes multinacionales porque acaban clavándote algún gasto extra o disgusto, así que tras comparar varias a través de google maps, nos decantamos por Yes Car Hire. Tenían muchísimas valoraciones en el propio Google Maps super buenas y sin duda, fue un acierto.

Alquilamos un coche del grupo C (Citroen C3 en nuestro caso) y nos costó 128€ en total los 4 días con seguro “full coverage”. 

Las carreteras estaban bien y no entramos por ningún camino en mal estado, así que con un coche más pequeño te puedes apañar perfectamente.

Ten en cuenta que no hay una carretera costera, sino que para ir de una playa a otra tienes que ir volviendo al interior.

Por lo que pudimos ver, en todas las empresas exigen el pago (bastante elevado) de un depósito pero ojo, porque dicho depósito es obligatorio que sea pagado con una tarjeta de CRÉDITO y a nombre del conductor principal.

Como nosotras cogimos el seguro “full coverage”, el depósito eran 500€, pero si no escoges este seguro son 1600€. 

El precio era muy bueno, tanto la recogida como la entrega fue muy rápida y sin ningún problema y nos liberaron el depósito casi inmediatamente, así que si quieres evitarte disgustos, te lo recomendaría al 100%.

Por si te sirve para orientarte, en total en este viaje nos gastamos 54€ en gasolina.

ALOJAMIENTOS

Pasamos un total de 4 noches, así que escogimos un alojamiento cercano a Odeceixe y otro a Aljezur para pasar la mitad en cada uno.

Como ya te he contado en la intro, en esta zona no hay grandes hoteles, por lo que lo ideal es buscar casitas o pequeños alojamientos a través de google maps o de Airbnb.

Nosotras lo miramos con tres meses de antelación para principios de junio y muchos de los alojamientos que nos gustaron ya estaban completos para esas fechas justo por esa misma razón, porque son casas individuales o tienen muy poca capacidad.

CERCA DE ODECEIXE

Empezamos por Odeceixe ya que de las dos ubicaciones que escogimos, es la que más alejada está de Faro y nos alojamos en esta casita que reservamos por Airbnb. Nos costó 163€ pp dos noches, pero tiene capacidad hasta para 4 personas.

Si entras en el perfil del administrador de esta casita en Airbnb, verás que a parte de esta casa (Casa Sul), tiene otras dos en la misma zona con diferentes capacidades y piscinas, la Casa Nascente y Casa Poente.

No están ubicadas en el propio Odeceixe, sino en Baiona, un pequeño poblado justo al lado.

Sobre la casa, solo podemos decir que era PERFECTA. El interior era precioso y contaba con un baño completo, una habitación con cama doble y unas escaleritas que llevaban a un altillo con dos camas individuales.

La cocina era muy completa y nos dieron varios productos locales de bienvenida que nos vinieron de lujo para el desayuno. Además, se puede aparcar directamente en la puerta.

Dejar productos de la zona de bienvenida es algo bastante común en los alojamientos de esta zona y nos ENCANTA.

La zona del jardín exterior es super tranquila y preciosa y nos dejaron también toallas de playa que nos vinieron genial teniendo en cuenta que viajamos muy ligeras gracias a Ryanair.

Puedes echar un vistazo en su instagram @casasdeseixe y preguntarles por su disponibilidad y precios porque he visto que ahora ofrecen descuento reservando directamente con ellos.

CERCA DE ALJEZUR

El último alojamiento lo buscamos más hacia el sur para conocer las playas más al sur sin no perder tanto tiempo de traslados.

Escogimos alojarnos entre el pueblo de Aljezur y la playa de Arrifana en esta pequeña casa rural que reservamos a través de Airbnb.

Este alojamiento se conforma por 4 casitas pegadas pero independientes con capacidad para hasta 3 personas y un jardín precioso. Nosotras elegimos la oeste y nos costó 124€ pp dos noches.

La casita era también perfecta, el interior estaba super limpio y nuevito con un baño completo, una habitación con una cama doble y un diván igualmente cómodo en el salón. 

La cocina era super completa y nos recibieron, igual que el alojamiento anterior, con una cesta (esta vez enorme) llena de productos locales y algunos, como la mermelada, hecha por ellos mismos.

La mermelada de fresa estaba TAN buena que quisimos comprar pero como la hacían ellos mismos no fue posible. Sonia (anfitriona) fue super atenta y al saber que nos gustó nos dejó otro botecito en la puerta para la segunda noche.

Había parking justo en la puerta y una zona en el exterior de cada casa con una mesita y hamaca unidas por el jardín común.

Como los últimos meses había llovido había mosquitos, pero cuentan con mosquiteras tanto en las ventanas como en la puerta al jardín y ofrecen también un repelente fuerte. Si tienes cuidado con las ventanas o incluso enciendes el aire acondicionado en modo ventilador, no tendrás ningún problema. 

Este alojamiento nos encantó y su ubicación es realmente buena ya que está entre las playa Arrifana y Aljezur. 

Puedes echar un vistazo en su instagram @aosabordoventoaljezur

Sin ninguna duda recomendamos ambos alojamientos al 100%, fueron sencillamente perfectos.

Otros alojamientos que también nos encantaron pero que o se nos iban de presupuesto o estaban completos son los siguientes.

ITINERARIO COMPLETO

Nos dividimos entre dos zonas principalmente para no tener que pegarnos palizas a conducir, pero la verdad es que fuimos fluyendo porque no necesitas planificar nada con antelación. 

En ningún restaurante/bar tuvimos problema para sentarnos ni tampoco a la hora de aparcar en ninguna de las playas. 

Es verdad que fuimos a principios de junio, por lo que si vas en julio/agosto puede que cambie la cosa y sí tengas que madrugar más para llegar pronto a la playa o hacer alguna reserva.

Praia de Odeceixe

Día 1

Nada más aterrizar en el aeropuerto de Faro, fuimos al parking exterior a recoger el coche que habíamos alquilado con Yes Car Hire, un Citroen C3 que nos costó 128€ en total los 4 días con seguro “full coverage”. 

Condujimos aproximadamente una hora y 40 mins hasta nuestro primer alojamiento pegado a Odeceixe, esta casita que reservamos por Airbnb que nos costó 163€ pp dos noches.

Después de dejar nuestras cosas y descansar un poquito en el jardín tan increíble que tenía, salimos a comprar un par de tomates y picoteo para el día siguiente a una tiendecita india llamada “Jasmeen” que había al lado.

Tenía muchísima fruta y verdura fresca y local y mucha variedad de productos.

De ahí fuimos a dar un paseo por Odeceixe y cenar. Te recomiendo que aparques en estos aparcamientos que hay en la zona baja porque el pueblo en sí tiene muchas calles estrechas y en cuesta con poco aparcamiento.

Puedes ir a ver el atardecer desde el Molino de Odeceixe, pero nosotras estábamos hambrientas así que nos fuimos directamente a cenar.

Cenamos en la Taverna do Gabão, un lugar con mucho encanto que cuenta con un salón interior y una terraza exterior, y comida típica buenísima.

Pedimos queso de la zona con pan de entrante y luego pescado a la brasa y carne de cerdo a la alentejana. Este último es un plato típico a modo guiso que combina la carne de cerdo, con unas migas especiales de la zona, almejas y patatas fritas.

Pedimos vino de la casa y dos postres y nos costó 22€ pp. Los platos en general en esta zona no son excesivamente baratos pero te aseguro que las cantidades son enormes, así que no te fíes mucho de las cantidades que te recomienden en los restaurantes porque parece ser que ellos comen muchísimo xd.


Día 2

Comenzamos nuestro primer día completo (segundo día del viaje) desayunando los productos que nos ofreció el alojamiento en nuestro jardincito y decidiendo qué playas visitaríamos ese día.

Comenzamos por la Praia da Amália y, sin duda alguna, fue una de nuestras favoritas. Dejamos el coche en este punto justo al inicio del caminito que hay hasta la playa. 

Este camino no es demasiado largo, son unos 10 minutos como mucho y por una zona llena de vegetación que dan sombra, por lo que no es nada exigente. Eso sí, hay algunas zonas en las que tendrás que agacharte para pasar porque la vegetación invade el camino.

Esta playa nos pareció preciosa, no había demasiada gente y a penas había viento, así que, recomendable al 100%

Pasamos la mañana ahí y fuimos a comer a la playa de al lado al restaurante A Azenha do Mar. Pedimos unos mejillones enormes en salsa (nunca había visto algo igual), un arroz caldoso de pescado y unos calamares a la plancha con patatas fritas. Bebimos sangría de vino blanco y nos costó 16€ pp.

Esta vez se nos fue de las manos las cantidades porque resultó ser muchísim y nos sobró la mitad del arroz caldoso y nos lo llevamos para cenar.

De ahí nos fuimos a la Praia da Furnas, una playa bastante más transitada ya que puedes aparcar prácticamente en la arena. Nos hizo algo de viento, aunque tumbadas a penas lo notamos, pero creemos que por las vistas y viento podría haber sido mejor ir a la Praia do Farol, al otro lado de la ría. 

La vista del pueblo y la ría desde este lado es preciosa.

Antes de volver a casa pasamos por este Spar en Vila Nova de Milfontes para comprar algo de picoteo para ver el atardecer y, entre otras cosas, compramos un queso de la zona buenísimo que no puedes quedarte sin probar (también lo sirven en varios restaurantes). 

Algo que debes saber sobre esta zona de Portugal es que a lo largo de toda la costa tienes la Ruta Vicentina, una serie de senderos marcados que recorren la costa atravesando acantilados y playas espectaculares. Cada etapa nunca tiene más de 25 kilómetros y está pensada para recorrerse en un día. 

Vimos varios de los senderos y tienen unas vistas espectaculares, así que decidimos ir a un punto de uno de ellos para sentarnos a ver el atardecer sobre la Praia de Odeceixe. Lo ideal es que aparques aquí (habilitado para ello) y recorras este sendero que marco en azul hasta llegar al extremo en este punto

Como nosotras veníamos desde Baiona nos la jugamos un poco (salió bien) y fuimos en coche por la ruta que nos marcó google maps hasta este punto donde dejamos el coche y ya de ahí andando hasta este punto para ver el atardecer. No hay aparcamiento, pero había espacio y no tuvimos problema.

Si vas con un coche más pequeño lo mejor es que dejes el coche antes porque en ese último tramo había más hierbas y arena.

(Ajusta la resolución al máximo para ver bien el video)

Las vistas que tienes sobre la ría y playa de Odeceixe son espectaculares, nos pareció absolutamente increíble.

Nos asentamos en el punto que te he dicho y montamos un picnic para cenar mientras anochecía. Estuvimos absolutamente solas y fue uno de los highlights del viaje sin duda.


Día 3

Pasadas las dos primeras noches al lado de Odeceixe, tocaba cambiar de alojamiento más hacia el sur. Nos alojamos entre el pueblo de Aljezur y la playa de Arrifana en esta pequeña casa rural que reservamos a través de Airbnb por 124€ pp y fue igual de genial que en el alojamiento anterior.

Cesta de bienvenida

La comunicación con la anfitriona (Sonia) fue perfecta, como fuimos antes del check in, nos ofreció guardar el equipaje y dejarnos ya las toallas de playa ya que no habíamos traído (en ambos alojas nos dejaban y viajábamos con Ryanair).

Fuimos a la Praia da Amoreira y aparcamos por esta zona ya que teníamos pensado comer ahí y menos mal, porque desde el otro lado de la ría no se puede acceder a la playa. Había vientecito, pero al lado del restaurante estaba bastante resguardado y estuvimos muy a gusto. 

En esta playa había bastante gente haciendo surf, tanto por libre como tomando clases (bastante común en toda la costa), por lo que es una buena idea apuntarte a alguna si quieres hacer algo de deporte durante tu viaje!!

Dimos un paseo hacia el interior de la ría y vimos que bastante gente aparcaba por esta zona y se instalaban en la arena de la ría porque hacía menos viento y no había oleaje, ideal si te quieres dar un chapuzón o vas con niños.

Vistas de la ría

Comimos en la terraza del restaurante Paraiso do Mar, nada más llegar reservamos para asegurarnos porque había bastante gente en esta playa.

Pedimos unas almejas, pan de ajo, patatas fritas y lubina a la brasa y estaba todo buenísimo. Bebimos agua y pedimos dos pasteles de Belén de postre y nos costó 19€ pp.

Después de comer fuimos directamente a una de las playas más conocidas de la zona, la Praia da Arrifana

Encima de esta playa hay bastantes alojamientos y restauración ya que es una de las más conocidas y visitadas y no nos extraña, porque era preciosa y estaba super resguardada del viento, así que fue una de nuestras favoritas.

Desde aquí tienes un mirador, pero lo mejor es que aparques cerca de la cuesta que hay para acceder a la playa. En esta cuesta solo pueden acceder y aparcar vehículos autorizados, así que lo mejor es que dejes el coche en este parking o este otro.

Como ambos estaban llenos, nosotras lo dejamos aquí ya que no se indicaba que fuera propiedad privada, pero sino te tocará buscar por los alrededores.

La playa en sí es preciosa y se divide en dos zonas, la de más al sur donde están los surferos ya que hay más viento y la de más al norte donde suelen situarse los bañistas. 

Por la noche fuimos al pueblo de Aljezur y cenamos en el italiano Arte Bianca. Pedimos dos pizzas bastante grandes a compartir que estaban BUENÍSIMAS y pagamos 12€pp.También tienen este otro local al lado de la Praia de Arrifana.


Día 4

Nuestro último día completo lo empezamos desayunando en nuestra terraza los productos locales que, una vez más, nos había dejado el alojamiento.

En la casa anterior estaban buenísimos, pero en esta fueron increíbles y muchísimos!!. Nos dejaron una cesta enorme con muchísimos productos locales y caseros además de mantequilla, leche, aceite, yogures y otros básicos y desayunamos increíble.

Fuimos a la Praia de Monte Clérigo y, a pesar de que era igualmente preciosa, no la disfrutamos mucho porque nos hizo un viento terrible. En el alojamiento te dejan sombrilla con una tela que sirve a modo de «escudo» si la pones pegada a la arena.

Al igual que en todas las playas, había bastantes surfistas, por lo que podría haber sido un buen momento para hacer unas clases de surf. En lugar de eso, nos decantamos por comer, así que fuimos al restaurante O Sargo.

Este restaurante es un poco diferente al resto ya que tiene un punto de fusión y ofrece platos diferentes a los típicos de la zona, pero igual de buenos. Pedimos un risotto de champiñones y un arroz negro a compartir pensando que quizás nos quedaríamos cortas y ni siquiera pudimos terminarlos!! Las raciones eran enormes y salimos a 22€ pp.

Como había bastante viento fuimos a lo seguro y volvimos a la Praia da Arrifana porque sin lugar a dudas es la más protegida del viento.

Aprovechamos para ir a tomar algo a este bar que habíamos visto llamado Ti Raul. Es un bar con unas vistas increíbles de la playa donde también puedes alquilar equipo de surf e incluso comprar su ropa. Es muy modernito y de ambiente surfero, tiene varias barras orientadas al mar y una zona con una red donde puedes tumbarte a disfrutar de las vistas, ideal para tomar algo antes del atardecer.

Nosotras nos pedimos unos cócteles y guacamole de picoteo y pagamos 12€ pp. No es barato, pero merece mucho la pena ya que el ambiente y la música están muy guays.

Fuimos a cenar a Sector B Hamburguesería, un local muy cercano a esta playa que estaba buenísimo! Cada menu de burger+patatas+bebida fueron aproximadamente 15€.


Día 5

Teníamos el vuelo sobre las 17 de la tarde, así que decidimos ir a dar un paseo y comer a Lagos ya que nos pillaba más o menos de camino.

Esta ciudad es super turística y suele ser la base para visitar la costa sur del Algarve, por lo que estaba tan llena como nos esperábamos. Era el día de Portugal y acababa de terminar el desfile militar, así que por eso intuímos que había tantísima gente.

Dimos un paseo por el centro y la verdad que es precioso, pero sin duda no es un lugar al que iría en temporada alta porque está lleno llenísimo.

Comimos en Eattico, un lugar cuya especialidad son los bocadillos tipo burger de pescado/marisco. La verdad que es un concepto diferente pero nos encantaron.

Nos costó 15€ por persona el menú con patatas y bebida y lo recomendamos totalmente.


La Costa Vicentina es una zona que tienes que visitar si, al igual que a nosotras, te gusta ir de vacaciones a zonas no masificadas y que mantienen su esencia. Y sobre todo, ¡tienes que ir porque es preciosa!

Es un lugar en el que puedes desconectar totalmente y fluir ya que al formar parte de un parque protegido, no está nada explotado y hay mucha menos gente que en cualquier otra parte del país.

Sin ninguna duda, fue un viajazo top que te recomiendo completamente.


RECOMENDACIONES

Hay muchísimas playas a lo largo de la costa así que te pongo aquí únicamente las que nosotras consideramos de norte a sur, marcando en negrita a las que fuimos.

RESTAURANTES/BARES

Nosotras no hicimos ninguna actividad, pero te dejo a continuación las que nos recomendaron en ambos alojamientos. Como no probamos ninguna no te puedo decir ni precios ni si merecen la pena, pero por si quieres echarles un ojo.

ACTIVIDADES


Si tienes cualquier duda sobre la organización de tu viaje, puedes escribirme tanto por Instagram @luciagascon como por correo y te ayudaré encantada :)